Cuando elabores tu infografía digital, necesitarás manejar mucha información procedente de tus observaciones, de páginas web, de aplicaciones como Pl@ntNet y de otros recursos que utilices. En primer lugar, no copies y pegues directamente los textos que encuentres.
Para ayudarte, aquí tienes una guía clara sobre cómo clasificar, analizar y sintetizar toda esa información de forma adecuada y responsable.
1. Clasificación de la información
Antes de empezar a diseñar tu infografía, organiza todo lo que has encontrado en categorías que te ayuden a entender mejor tu planta. Puedes crear una tabla, un pequeño esquema o una lista. Algunas categorías útiles para clasificar podrían ser:
- Características morfológicas (hojas, tallo, raíz, flor…).
- Utilidades humanas (ornamental, medicinal, alimentaria…).
- Datos para tu historia en primera persona (anécdotas, amenazas, relación con el entorno).
- Elementos visuales: fotos propias, dibujos, mapas, etc.
2. Análisis de la información
Una vez clasificadas las ideas, reflexiona sobre ellas. Te pueden ayudar estas preguntas:
- ¿Qué datos son realmente importantes para contar la historia de esta planta?
- ¿Qué aspectos ayudarán a explicar al vecindario por qué esta planta es significativa en el barrio?
- ¿Hay algo que aún necesites investigar un poco más?
- ¿Qué parte de la información te permite hacer conexiones con los saberes de Biología y Geología de 1.º ESO?
3. Síntesis de la información
En una infografía solo cabe lo esencial. Después de analizar la información, selecciona las ideas clave que:
- Explican claramente qué planta es y por qué es relevante;
- permiten visualizar datos de forma sencilla;
- hacen tu mensaje accesible;
- sirven para el elemento interactivo final (audio, enlace, mapa, etc.).